lunes, 13 de julio de 2009

lunes, 15 de junio de 2009

México Libre de Fiebre Porcina Clásica


La porcicultura Mexicana es sin duda una de las actividades pecuarias de gran valor e importancia en nuestro país, ya que como generadora de empleos, esta actividad proporciona más de 52 mil empleos directos y cerca de 350 mil indirectos en forma anual.

En cuanto a la producción de carne de cerdo, México ocupa el 2º lugar a nivel Latinoamérica, después de Brasil. Así mismo en cuanto a la producción nacional, en el año 2007, ésta alcanzó la cifra de 1.5 millones de toneladas con un valor estimado de 29 mil millones de pesos.

La Fiebre Porcina Clásica, considerada una de las enfermedades más devastadoras que afectan a la porcicultura ha sido, para muchos países, una limitante en la producción y en la comercialización tanto nacional como internacional.

Los antecedentes de la presencia de esta enfermedad en México, datan del año 1877 debido a la introducción de cerdos provenientes de los Estados Unidos de Norteamérica; y es, hasta el año de1973 en que se estableció un Programa Regional para los Estados del Noroeste del país denominado “Programa Nacional para el Control y Erradicación del Cólera Porcino”.

El 25 de marzo de 1980 se publicó, en el Diario Oficial de la Federación, el Acuerdo mediante el cual se establece la “Campaña Nacional contra el Cólera Porcino” y el Programa correspondiente.

Durante la década de los años 80, la Campaña se enfocó básicamente al diagnóstico de la enfermedad y a la aplicación masiva de vacunas como estrategias primordiales. Estas acciones favorecieron el control de la enfermedad logrando, en 1983, la declaración de 56 municipios del Norte de Sonora como libres de Fiebre Porcina Clásica.

Durante la década de los años 90, se generaron una serie de actividades tendientes a lograr la erradicación dentro de las que se destacaron:

• Elaboración de la normatividad de la campaña.
• Participación de los Comités Estatales de Fomento y Protección Pecuaria.
• Fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
• Mejoramiento en infraestructura, técnicas de diagnóstico y control de biológicos.
• Operación del Programa de Médicos Veterinarios Aprobados.

La apertura comercial que México ha venido realizando en los últimos 12 años, en particular con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ha planteado nuevos retos al sector porcícola mexicano y esquemas de competitividad más exigentes.

En respuesta a lo anterior, en los últimos cinco años con la participación de los Productores e Industriales de la Carne de cerdo, Gobiernos de los Estados y la SAGARPA a través del SENASICA, se logró que México sea libre de esta enfermedad, al iniciar el año 2009.

Con este avance, México es el tercer país de Latinoamérica en lograr este estatus sanitario, permitiendo ampliar las expectativas de exportación de cerdos y sus productos hacia países de Asia, América Central y Sudamérica entre otros.

En el periodo de 1999 a 2007, México ha mantenido las exportaciones de carne de cerdo a Japón y Corea principalmente, con un volumen de más de 600 mil ton y con un valor de 2 mil millones de dólares, por lo que este avance sanitario permitirá consolidar aún más este mercado internacional.

Adicionalmente, nuestro país ha alcanzado el reconocimiento internacional de Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Chile, Corea, Japón, El Salvador, Guatemala, Cuba, Bolivia, Panamá, República Dominicana, Perú, Venezuela y Colombia, principalmente de los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Campeche, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora y Yucatán, como libres de Fiebre Porcina Clásica para la comercialización de productos y subproductos cárnicos de cerdo hacia esos países.

viernes, 12 de junio de 2009

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Ante el mosaico que representa nuestro país, en términos de tradiciones, costumbres, hábitos y creencias en la forma de producir, manejar, movilizar, transformar y consumir productos de origen vegetal, animal, acuícola y pesquero, el SENASICA también orienta a la ciudadanía para lograr el consumo sano de productos del campo, ofreciéndole información y conocimientos en materia de procedimientos que eviten riesgos y fortalezcan su salud, a través del esfuerzo interinstitucional y la participación activa de la población.